Aria abrió la puerta principal y sus tacones resonaron contra el suelo de mármol. Apenas había dejado caer sus bolsas de compras cuando una voz goteaba con falsa dulzura desde la sala de estar.
"Bueno, bueno... mira quién finalmente decidió volver a casa", dijo Selene, hojeando perezosamente una revista de moda, con un plato de macarons a su lado. “Honestamente pensé que ya te habías mudado.”
Aria levantó una ceja, su tono era tranquilo pero agudo. "¿Yo? ¿Mudarme? En tus sueños, cariño". Ella