Vivienne cerró la puerta con tanta fuerza que las fotografías enmarcadas vibraron. El tranquilo silencio de la mansión Carter se tragó el sonido, pero no hizo nada para calmar la tormenta en su pecho.
"Ella cree que puede entrar y robar mi proyecto", murmuró Vivienne, quitándose los tacones de aguja. "Aria... qué broma."
Abrió un cajón del enorme escritorio de roble de su padre, sacando la gruesa carpeta de propuestas. Las páginas revoloteaban mientras las hojeaba, sus ojos examinaban presup