Polo miró la pantalla de la computadora, ya había comprendido claramente y de forma organizada los datos de la tabla.
Enterró su nariz en su cabello, oliéndolo profundamente.
"Ahora que tienes a esta hábil administradora, incluso las cuentas más difíciles de organizar se volverán fáciles en tus manos."
"¡Siempre dices cosas bonitas!" Lucía se dio la vuelta, tocando su nariz suavemente. Ambos sonrieron involuntariamente cuando sus miradas se encontraron.
"Amor, no solo lo digo bien..." Su voz se