El peso de la revelación de Ethan se asentaba sobre mis hombros como un yugo invisible. Cada palabra que había pronunciado resonaba en mi mente, golpeando mis pensamientos con la fuerza de un martillo neumático. Mi pasado, mis recuerdos, incluso mis actos más inocentes, habían sido manipulados, medidos, convertidos en experimentos. Y ahora, después de todo, sentía que algo dentro de mí se rompía.
No era solo ira; era una fractura profunda entre la Zoe que creía conocer y la que Ethan había dise