Capítulo 47: Su disculpa.
>>> Emily Sinclair:
Era tarde. Sí, tal vez por eso él quería que nos quedáramos ahí, aunque… No había tal diferencia con volver a su mansión.
Subimos a un ascensor, tras el sonido "pling" sus puertas abrieron y… Nos encontrábamos en un magnífico penthouse. La vista hacia la ciudad de Los Ángeles, se filtraba por los ventanales, colorida, radiante.
Franklin continuó caminando y yo fuí tras de él, hasta que me señaló a un punto.
—Ve y toma un baño.
¡Sentí la vergüenza invadirme!, ¿huel