Capítulo 46: Encontrada.
El vehículo oscuro se detuvo frente a un motel. Jack Smith, al volante, apagó el motor. En la parte trasera, el CEO Robinson miraba incrédulo, con las piernas cruzadas y el ceño fruncido.
—¿Es una broma?
—No, señor. Esta es la dirección que nos dieron los de telefonía al rastrear el móvil de la señorita Sinclair —respondió Jack. Se desabrochó el cinturón de seguridad, salió del automóvil y luego abrió la puerta para el CEO.
Franklin soltó un suspiro de resignación y se apoyó en su elegante