Capítulo 112: Por mi hijo.
El sonido de las bisagras resonó en el aire, cuando Franklin empujó las puertas principales. Sus zapatos sobre el mármol provocaron un eco en el vestíbulo.
La propiedad, alguna vez un retiro elegante de su familia, ahora parecía una ruina viviente. Olía a madera vieja y humedad.
El CEO Robinson, no tuvo que esperar mucho.
Desde la parte superior de la escalera principal, una silueta se notó. Un hombre alto, delgado, con una expresión gélida. Su cabello, antes oscuro, ahora rizado y teñido d