Sumisión y Placer Más Profundos
La sesión maratónica comenzó a última hora de la tarde y se extendió hasta bien entrada la noche, convirtiendo el dormitorio principal en un santuario de rendición total. Sophie se encontraba en el centro de la habitación, completamente desnuda, con el corazón latiéndole con ansiosa anticipación. Sus enormes tetas doble-H subían y bajaban rápidamente con cada respiración excitada, los pesados y redondos globos ya enrojecidos y sensibles. Sus gruesos muslos estaba