Mundo ficciónIniciar sesión- Bueno, Marcos Mendieta, ¡quiero proponerte la mano de mi hija como tu esposa! - se hace un silencio casi sepulcral, Delfina contuvo la respiración y pensó esto no es posible, y posó sus ojos sobre Antonella quien la miraba con una sonrisa de triunfo. Ella ladeo su cabeza buscó la mirada de su madre y la vio tan sorprendida como ella. Luego Antonio habló - ¡bueno esto siempre y cuando Marcos Mendieta lo desee, él es quien tiene la última palabra! -
Marcos estaba tan sorpr







