Mi diario de guerra explotó en las redes. Las imágenes que capturé mostraban, sin filtro alguno, el impacto de la guerra sobre la gente común.
Una de las escenas más impactantes era la de una niña con medio cráneo aplastado. Sin anestesia, Dante, en su desesperación por salvarla, la había atado de pies y manos mientras la operaba de emergencia. Yo, entre sollozos, narraba para la cámara:
—Este dolor es insoportable hasta para un adulto. Esta niña solo puede llorar, perder la conciencia… pero no