Santiago las siguió, dejando al resto en la mesa. Finalmente, los demás comenzaron a hablar.
—No esperaba que Santy estuviera tan interesado en esta señorita Lancaster —comentó Greta, levantando su copa de vino.
Greta había estado bebiendo en silencio, pero su mirada mostraba una mezcla de envidia y resentimiento. Estaba convencida de que Santiago había intervenido en el asunto de Guillermo por Valentina, lo que había dejado a su hijo en la comisaría y sin pistas para liberarlo.
—Es raro ver a S