Thiago se acercó al oído de Santiago y habló en voz baja:
—Don, justo afuera de la Villa Valenzuela, ella…
—Quieres hacer que doña Mendoza sienta celos, ¿no? Esta señorita Moreno, su apariencia y figura la hacen una excelente elección.
La osada propuesta de Thiago.
Aunque no le convencía mucho la idea de provocar los celos de doña Mendoza de esa manera.
Pero él era Don Mendoza, después de todo. Debería ser él quien tomó la decisión.
—Don Mendoza, vine hoy especialmente para agradecerte. No conoz