Valentina observaba atentamente, sin querer perderse ninguna expresión de su esposo. La mención de «Don Mendoza» hizo que Santiago se tensara visiblemente, todavía nervioso. Por un momento, incluso pensó en confesar su verdadera identidad si Valentina llegaba a descubrir quién era realmente.
Santiago se debatía internamente sobre cómo explicar las impresiones negativas que Valentina tenía sobre «Don Mendoza». Sin embargo, la siguiente suposición de Valentina lo dejó perplejo.
—¿Su... primo?
Vale