Valentina no lo pensó demasiado.
Al llegar a la empresa, tan pronto como entró, observó que cada puesto de trabajo en la oficina estaba ocupado, y cada persona estaba ocupada manejando sus asuntos de manera ordenada.
Valentina pensó que estaba alucinando. Hasta hacía unos días, incluyéndola, sólo eran cinco personas en toda la empresa.
Dante había publicado un anuncio de empleo, pero nadie se había presentado a la entrevista, pero ahora la situación era completamente diferente...
—Buenos días, j