El personal del hotel estaba dispuesto a acercarse para ver qué sucedía, por si acaso se trataba de un caso de violencia doméstica que no podían ignorar. Pero al levantar la vista y ver a Lucas con su expresión impenetrable, se asustaron de inmediato y no se atrevieron a decir más. Este hotel ya había recibido inversión del Grupo Hernández, y Lucas era su jefe. No se atrevían a interferir en sus asuntos familiares.
Al ver que nadie osaba meterse en su vida, Ana se sintió sumida en la desesperaci