Por fin, la comida llegó a su fin. Teresa dirigió su mirada hacia los dos jóvenes.
—Vamos, hoy la abuela los llevará a la escuela.
Teresa pudo notar que algo estaba pasando entre Ana y Lucas. Dado que había más gente, probablemente les costaría hablar al respecto.
Javier y Jose miraron preocupados a la pareja, cuya atmósfera claramente no estaba bien. Finalmente, decidieron seguir obedientemente a Teresa y se marcharon.
En la mesa de comedor, solo quedaron Ana y Lucas.
Ana se sintió de repente u