La sonrisa de Lucas se tornó amarga, no había duda, las palabras de Teresa eran directas y dejaban claro que no quería entrar en un diálogo más profundo con él.
Sin embargo, Lucas no mostró ninguna señal de desesperación, sino que colocó el regalo que había comprado frente a Teresa.
—Señora, ¿por qué tanta prisa en querer que me vaya? Ana ayudó a seleccionar estos artículos. Mire, ¿le agradan? Si algo no le satisface, puedo cambiarlo.
Al ver que Lucas no se iba, mostrando una cara tan dura, Tere