—Bueno, bueno, Javier, mami te cree, eso no es mentira.
Ana viendo la expresión desenfocada en los ojos de Javier, se tensó internamente.
Desde pequeño, Javier siempre ha sido un niño que no le da problemas, ella nunca lo había visto con esa expresión, y tampoco sabe cuán terrible fue ese sueño.
Ana abrazó a Javier, permitiéndole calmarse un poco, luego dijo:
—Entonces, ¿qué fue lo que viste?, ¿puedes contárselo a mami?, tal vez pueda encontrar alguna solución. Claro, si piensas que es demasiado