Ana abrazó a Javier, tardó un rato en abrir la boca.
—Javier, nos vamos a casa de la abuela en un par de días, tú deberías empezar a empacar tus cosas.
Javier ladeó la cabeza, mirando a Ana.
—Mami, ¿ya lo has decidido?
Ana se quedó un poco desconcertada, no entendió del todo la intención del pequeño, pero asintió.
Javier asintió también, aunque en su corazón lamentaba no poder ver a Lucas en el futuro, todavía respetaba la decisión de su madre.
—Entonces, ¿puedo ir a buscar a papá Lucío cuando v