—Podría haber peligro afuera; si tienes que ir, asegúrate de que tu mamá te acompañe, de lo contrario, ella seguramente se preocupará.
Adelina acarició la cabeza del pequeño, como si se le hubiera ocurrido algo.
—Javier, no importa lo que suceda en el futuro, debes estar del lado de tu mamá, apoyarla, protegerla, ¿entiendes?
Adelina solo pensaba en Lucío, a pesar de que él también había sido un buen amigo durante muchos años, teóricamente, debería apoyarlo, pero ella veía el sacrificio de Lucas.