Ana López no esperaba que el médico se enfrentara a Lucas Hernández, lo que la preocupó aún más.
Si Lucas Hernández se enojara y desquitara su ira con el amable médico, haciéndole perder su trabajo o algo así, ella se sentiría muy culpable.
Sin otra opción, Ana López se dio la vuelta y miró al médico con súplicas. —Me encargaré de esto, doctor. Gracias por traerme a casa hoy, por favor, regrese.
Ana López estaba tan ansiosa que tenía la frente sudorosa. Al ver cómo ella le rogaba, el médico tamb