Viendo a Ana comer en silencio, Lucas se volvió hacia la cocina, sirvió el resto de la pasta y se sentó frente a ella. Durante un momento, ambos permanecieron en silencio, disfrutando pacíficamente de su compañía. Para Lucas, esta sensación parecía una reminiscencia de otra vida, un recuerdo de un tiempo anterior cuando entre ellos no había ocurrido tantos acontecimientos. Se encontró añorando estos momentos, y por un tiempo, no quería terminar la cena.
Ana, por otro lado, no estaba pensando en