...
Javier seguía sin prestarle atención, decidido a actuar como si no existieran.
Isabel se encontró sin respuesta, así que decidió ordenar al cocinero que preparara algunos platillos que a todos los niños les gustaría. Pensándolo dos veces, decidió supervisar personalmente la preparación, ya que Javier acababa de recuperarse de una enfermedad grave y no quería dejar nada al azar.
Hugo, observándola tan entregada y viendo que el niño no mostraba agradecimiento, suspiró antes de dirigirse a Javi