La voz de Lucas llevaba un sutil matiz provocador.
Ana, instigada por él de esta manera, disipó cualquier pensamiento de retiro que pudiera haber tenido.
—¿Quién dice que no puedo?, tú, tranquilo y cierra los ojos.
Probablemente debido a la tensión, la voz de Ana aumentó unos cuantos tonos, ella misma no lo notó, pero Lucas lo descubrió con agudeza.
Esta mujer, en realidad sabe cómo ser obstinada.
Esa característica, desde que se conocieron, no ha cambiado, Lucas encontraba muy divertido, la cur