Poco después de que Ana se marchara, Lucas comenzó a sentirse inquieto y perturbado. Lo extraño era que esta emoción apareció sin ninguna razón aparente, pero le causaba una gran ansiedad.
Lucas frunció el ceño. Aunque no era muy creyente en supersticiones, decidió enviar un mensaje a Ana. Le habló sobre los avances en la investigación de la persona detrás de Silvia, intentando iniciar una conversación.
Esperaba que Ana mostrara interés en este asunto, o al menos, que no lo ignorara. Sin embargo