Jose notó que Javier tenía una expresión extraña en su rostro y le dio un codazo.
—¿Qué te pasa? Te ves pálido, ¿te duele el estómago?
Javier volvió en sí y negó con la cabeza.
—Estoy bien, pero, ¿no te parece que esa Karla es un poco rara? Hay algo en ella que no puedo explicar.
—No siento nada especial, tampoco sé mucho de ella —Jose se rascó la cabeza, recordando que ayer Lucas había dicho algo similar, pero él no tenía ninguna impresión particular sobre la nueva profesora de arte.
—Tienes ra