Pasado un rato, los sonidos de pesada respiración detrás de ella se habían ya calmado. Parecía que Lucas ya se había dormido. Ana finalmente abrió lentamente sus ojos y sintió el brazo del hombre aun descansando sobre su cintura. Un sentimiento de impotencia la invadía, deseaba liberarse, pero temía despertar al Lucas que yacía detrás de ella. Así que cerró los ojos de nuevo.
No sabía cuánto tiempo había pasado, pero finalmente se sumió en un sueño ligero.
...
A la mañana siguiente
Cuando Lucas