Ana se erizó de miedo al instante y comenzó a retroceder lentamente.
—¿Estás loco? Estamos en un centro comercial. Si causas un escándalo aquí, tampoco podrás escapar. Además, ya llamé a Lucas para que viniera a recogerme. ¡Llegará pronto!
Luz, sin embargo, no creía ni una palabra de lo que decía Ana.
—Lucas está bastante ocupado en la empresa tratando de atrapar a un topo. ¿De verdad piensas que no habría puesto algunos espías en su lugar antes de actuar?
El sudor frío empezó a recorrer la espa