—Menos mal. Al saber que David se había ido y que esto no causaría un gran impacto negativo en Grupo Hernández, el corazón de Ana finalmente encontró la calma.
Lucas, mientras conducía, reflexionó.
—Hoy regresemos a casa, de paso compramos algo de comida. Hace tiempo que no veo a los niños ni a mi suegra.
—De acuerdo.
Ana asintió. Su madre había estado preocupada debido a las tensiones entre ella y Lucas, así que una visita de él sería reconfortante.
Luego de acordarlo, Lucas dirigió el coche ha