9. Este es mi territorio.
— Perdonen yo… Un momento tengo que hacer una llamada importante.
Claire salió de su despacho intentando no verse tan histérica como lo estaba y llamó rápidamente a la guardería.
— Helen, por favor, por nada del mundo, traigan hoy a los niños a la oficina.— pidió recordando que a veces sus hijos insistían tanto en verla, que los llevaban a última hora y a ella le encantaba recibirlos, normalmente, pero no ese día.
— Como diga, señora.
Claire volvió a entrar y caminó muy sería hasta su exesposo,