39. ¿Qué me podía ocurrir?
El fin de semana había resultado ser un completo ensueño para Jareth, pero llegado el lunes, como si de un hechizo se tratara al más estilo del cuento de la cenicienta o de Blancanieves, cuentos que, había descubierto, a su hija le gustaba que le leyeran. El lunes implacable llegó a arrebatarle la felicidad enfrentándolo a la realidad y a sus decisiones, como la llegada de Eleonor, quien en ese momento arribaba al aeropuerto internacional Heathrow, donde Jareth la esperaba.
La conversación que