38. La vida es bella
Después de pasar todo el fin de semana tanto con su hijo como su exesposa y sus dos nietos, Christian Mars se encontraba de muy buen humor aquel lunes. Solo era verlo para que todos lo notaran.
—Buenos días, señoritas— saludó a un par de becarias que se encontró en el camino con una jovialidad que hizo que ellas le prestaran atención y susurraran entre ellas sobre lo guapo y simpático que era el arquitecto Mars a pesar de estar ya entrado en años.
Por supuesto, no solo fueron ellas, también fu