37. Mi Claire
Era cuestión de solo tocarse para que ambos sintieran que salían chispas a su alrededor, que una fuerza magnética los atraía haciendo que ninguno de los dos fuera consciente de lo que pasaba a su alrededor, salvo de lo que ocurría con ellos.
Jareth se apoderó de los labios de Claire tras escuchar que lo necesitaba, no hizo falta más nada para que él reclamara sus labios con ferocidad, haciendo que la ropa de ambos rápidamente cayeran a su alrededor, al igual que ellos en la cama.
Para el arquit