124. Te amo y mucho.
—La pregunta que me surge ahora es. Será capaz de llevar a cabo tal osadía o dejará que le quiten el privilegio de amar a la persona que él realmente ama.
El rey negro buscó con desesperación la boca de reina en un beso que no paró hasta que los dos sintieron la imperiosa necesidad de aire, y aun así, no reino ahí, fue tomar aire y nuevamente volver a besarse.
Ambos reyes deseaban ver si esos dos tendrían las agallas para pelear contra el mundo, por lo que sentían, lo curioso era que pese a ser