125. Tengo un cliente muy exclusivo.
El italiano observaba a los hombres bajar del avión, odiaba aquella vida como desde muy joven. Su tierna adolescencia había tenido que presenciar muchas cosas y participar en muchas otras. Había estado instruido de las formas más duras, ser el hijo del Rey no la había protegido de eso. Todo lo contrario. Su entrenamiento fue tan duro que a los veinte años, cuando decidió abandonar esa vida y hacer la suya, estaba completamente preparado para sustituir a su padre si hacía falta, pero no solo a é