El queso.
Asqueada al mirarse cubierta de desperdicios de comida, Paola empezó a gritar corriendo a Blanca de la casa.
—Vete, vete de aquí, sé que andas metiéndotele por los ojos a mi hermano Andrés, pero él jámas se va a fijar en tí, porque no eres más que una campuruza insípisa y además ladrona de vestidos, porque yo no me creo el cuentico que le dijistes a Andrés, yo sé que me lo mandaste a robar.— Furiosa señalaba hacia la salida.
Blanca, con los ojos aguados a punto de llorar veía a Paola conteniénd