179. Toque
Jenna
El toque de Rylan era una hoja afilada, cortando cada barrera que intentaba mantener. Sus dedos bailaban por mi piel, precisos, como si conocieran cada punto que me hacía estremecer. Mi cuerpo estaba en llamas, sensible a cada roce, y su voz, un susurro ronco contra mi oído, parecía derretir mi carne.
"¿Quieres que continúe, Jenna?"
La pregunta vibró contra mi nuca, grave, cargada de promesas sombrías. Mi respuesta fue un asentimiento febril, las palabras tragadas por el deseo que pulsaba