Germán sale de la sala de parto feliz después de haber recibido a su hermosa hija y ver lo preciosa que es y cómo se parece a Natalia.
Se enamoró, German se enamoró de su bebé, de Rosita.
— Germán, grita Carlos apenas lo ve salir de la sala de partos, ¿Cómo están? pregunta muy preocupado él.
— Bien papá, ahí las están atendiendo, no sabes lo hermosa que es, se parece mucho a Naty y a Leo, son iguales los tres.
— Ya quiero conocer a mi muñeca, dice su abuelo feliz y se abrazan y festejan felices