Marina nota a Natalia muy mal, preocupada y con mucho miedo, decide hablar con el director del hospital y pedir que la trasladen al sector de maternidad para que nadie pueda hacerle daño, ya que es el sector de más vigilancia del lugar.
A la mañana siguiente decide llamar a su padre y le consulta qué es lo que debe hacer con esta persona que la atropello y que la está amenazando que la va a matar a ella y a su hermano.
Cuando se despierta, Natalia se pone a llorar y quiere levantarse y salir del