Alaya Montenegro
— Te vez preciosa — Sami me hizo dar una vuelta, me mire nuevamente en el espejo.
No me sentía como yo normal, me sentía como una yo muy renovada y me gustaba, amaba mi cambio.
— Crees que estoy mal por hacer esto ¿No?— La mire esperando su respuesta.
Samantha era la persona más sincera y sabía que ella me diría lo que pensaba y no lo que yo querría escuchar.
— Pienso que por una vez en la vida debes hacer lo que quieras hacer y no lo que la gente diga que está bien o está mal,