Said Montenegro
Ver Alaya en esa actitud me había encendido no sabía que tenía ese carácter, la Alaya que yo conozco es mucho más tranquila pero pareciera que una Alaya diferente se había apoderado de ella.
Que candente es esta mujer.
Cada vez me encanta mucho más como si eso fuera posible.
Me concideraba un servido, su servidor.
— Señor que quiere que hagamos con Romina?— Pregunto Ignacio.
No tenía ni la menor idea si ya estaba fuera de casa pero sabía que ella no podía seguir aquí, ella debía