66. Una tragedia inesperada
—¿Un trago o dos? ¿Hasta el amanecer o hasta que la luna nos grite que debemos guardar silencio?—, la pregunta que con picardía le hizo Berta a su esposo Alex.
Él le responde con otro beso pero esta vez apasionado, la abraza hacia su cuerpo pretendiendo hacerse uno con ella. Se tomaron de la mano y caminaron hacia la puerta de entrada del bar.
Pocas personas se encontraban dentro del bar, así que podría tomarse como un momento más íntimo entre ellos dos. Alex pidió un vodka mientras que Berta p