La brisa matutina en el bosque de Alabama era fresca y húmeda, cargada con el aroma de pino y tierra mojada. El amanecer apenas había despuntado, pintando el cielo con franjas de naranja pálido y gris.
Las zapatillas de Mira golpeaban el sendero de tierra compacta con un ritmo constante y uniforme, mientras su respiración salía en bocanadas controladas y acompasadas.
A los diecinueve años, con un cuerpo delgado de corredora y un pecho pequeño y firme que rebotaba suavemente bajo su sostén depor