Mundo ficciónIniciar sesiónEl vestuario estaba en silencio: húmedo y denso con el aroma persistente del sudor, el calor y la adrenalina. El bullicio del estadio había desaparecido hacía tiempo.
Las luces estaban bajas, proyectando una bruma dorada sobre las taquillas metálicas y el suelo de baldosas. El aire todavía chispeaba con la tensión del partido de hacía apenas unas horas.
Reyna Torres estaba esperando, sentada en el borde del banco de madera entre l







