Capítulo 29: Mini vacaciones.
El viento sopla fuerte, dándome de lleno en la cara mientras sostengo la cámara de fotos, intentando capturar cada detalle del lago. Son las dos de la tarde, el sol brilla con fuerza, iluminando el agua que se mueve con suaves olas. Antonio está frente a mí, con los ojos muy abiertos, tratando de no mostrar su miedo al bote en el que nos hemos subido hace media hora. Me había dicho que le daban miedo los barcos, y aunque no es motivo de risa, verlo así me resulta divertido, y su expresión de su