27 - Pablo entra en la mansión.
Emiliano estaba sentado en su oficina, pero su mente estaba a kilómetros de distancia. El día había sido normal, con la rutina de siempre y las obligaciones que lo mantenían ocupado, pero su corazón latía desbocado por algo que había visto la noche anterior. Margaret, la mujer que había cuidado de su hijo con una devoción que él nunca había esperado, no salía de su mente y menos cuando tenía un golpe en la cara.
El golpe, un moretón oscuro y amoratado que contrastaba con su piel pálida, lo habí