Más tarde en la gran casa…
Gloria terminaba de recoger sus cosas, Adrián la ayudaba, Marina la miraba tristemente. Gloria salió con la última maleta y se acercó a ella dándole un abrazó. “Gracias por todo lo que hicieron estos años por mí”.
Gloria ya no estaba tan molesta, Marina había sido buena con ella desde niña y era como una madre, también conocía el temperamento de David, Marina respetaba mucho a su hijo. “Iré a ciudad Madrigal con mi abuelo”.
Marina asintió. “Llámame de vez en cuando