Gloria no entendía nada miraba a ambos hombres.
El hombre se giró para ver a David, se acercó y lo golpeó en la cara, después lo agarró de la camisa. “Mi madre murió de un infarto al ver como llevaban a mi padre preso, todo por tu culpa”.
Gloria abrió mucho los ojos. No podía creerlo.
El hombre se levantó y sus guaruras empezaron a golpear a David sin control. Gloria lloraba y gritaba. “¡No! ¡Déjenlo!”.
Después de unos minutos lo dejaron y todos salieron, Gloria se acercó a David sangraba mu