—Hermano, ¿crees que nuestro padre se quede?
—Si trajo equipaje, es lo más seguro. —Me mira Ava muy triste.
—¿Podríamos salir a dar un paseo, y luego regresar muy tarde?
—Lo siento, tengo cosas que hacer. —Puedo ver la decepción de Ava en su rostro, pero ahora lo más importante para mí es hablar con mi abuela.
Al llegar a casa llamo a mi abuela varías veces hasta que se digna a contestarme.
—Abuela, ¿acaso no quieres hablar conmigo?
—Buenos días para ti, también Damián. Estaba