UN BEBÉ. Giorgio y Fiorina. Capítulo 04.
UN BEBÉ. CAPÍTULO 04.
>>> Ginevra:
El Ferrari avanzaba por las calles de Milán. La ciudad se reflejaba en los cristales y comenzaba a disolverse poco a poco, el ruido se apagaba, las calles se abrían… y él, con las manos firmes sobre el volante, conduciendo con esa calma que siempre me hacía sentir que todo estaba bajo control.
Extendí la mano y cambié la música. Una canción italiana suave llenó el interior, lenta, envolvente.
No me sabía la letra, pero eso no importaba, comencé a ta